Sky Running Carros de Foc

Hay ciertas modalidades deportivas que parecen, a priori, una locura. Este sábado con dos buenos amigos, Kike y Jordi, he hecho una de ellas. Algo de lo que estaba convencido, es que la compañía tenía que ser buena para esta nueva aventura.

Se trata de una de las carreras más duras que existen. La Sky Running de Carros de Foc. Consiste en dar una vuelta al Parque Nacional d'Aigüestortes, pasando por los 9 refugios que hay repartidos en sus 62 km de distancia y más de 9.000 metros de desnivel acumulado.
Yendo al Collado de Ratera, al fondo

La ruta de Carros de Foc es bien conocida entre los amantes de la montaña, mucha gente la hace entre junio y septiembre, fechas en que los refugios están abiertos. Es la modalidad open, y se puede hacer en las etapas/días que uno quiera. Pero solo el último fin de semana de agosto se organiza lo que se conoce como la no carrera. Por que el reglamento es bien sencillo, durante un fin de semana quien se apunte a la Sky Running, puede salir de cualquiera de los nueve refugios y en cualquier sentido. De esta forma no hay la salida masificada como en cualquier competición y cada uno se gestiona la carrera en función de sus necesidades y puntos fuertes. Eso sí, todo el mundo lo tiene que hacer en menos de 24h o no estará en la clasificación final y no será un finisher (nombre que se da a la gente que acaba carreras de montaña de larga duración: conocidas como Ultra Trail).

Llegada al refugio de Restanca
Llegamos al Refugio de Restanca, punto de partida elegido para la carrera, a las 20:45h del viernes, justo para cenar. El menú consistía en caldo, macarrones y carne. Lo necesario para coger fuerzas. Después de cenar nos sentamos con el mapa y una cerveza para hablar de la estrategia, los horarios y los puntos importantes a tener en cuenta. En un primer momento queríamos salir a las 4:30 a.m. Pero entre unas cosas y otras, salimos a las 4:51 del refugio de Restanca. Y llegamos al mismo refugio a las 19:56, en 15h05'. Casi una hora por debajo de nuestro objetivo inicial, que eran 16 horas. Por suerte pudimos mantener un buen ritmo en los primeros compases de la ruta y regularnos al final. Es importante gestionar muy bien la hidratación y la alimentación, de forma que puedas evitar las rampas o calambres. Estas eran la mayor de mis preocupaciones, ya que en mi última aventura de este estilo tuve que abandonar por fuertes calambres por una deshidratación. Decidí que está vez no sería así, por lo que opte por comer y beber constantemente, tanto líquidos como sólidos. Por poner un ejemplo, en las 15h me comí diez plátanos y bebí unos 6 litros de agua.
 
Por suerte, ninguno de los tres tuvo problemas con las rampas, ni tampoco desfallecimiento físico, lo que nos permitió mantener el ritmo y no perder tiempo en los últimos refugios.
Empezando una de las muchas bajadas técnicas

Decidimos salir de noche porque estando más descansado la concentración es mayor, y lo importante de noche es no perderse, hay que estar muy atento a las marcas para no perder tiempo. Kike es un as en la orientación, y si es nocturna aún es mucho mejor. Una de las claves del éxito ha sido contar con él, solo hemos necesitado el mapa una vez para asegurarnos que estábamos en la pista correcta.

El aspecto psicológico en estas pruebas es vital, hay mucho tiempo para pensar, para sufrir, para emocionarte, y cualquier pequeña debilidad cuando llevas 10 horas puede ser fatal. Una de nuestras estrategias fue ponernos metas sencillas, alcanzables. Por ejemplo, contar solo el tiempo que necesitábamos para llegar al siguiente refugio. En lugar de decir: faltan 10 horas, o llevamos 8 horas... nuestro pensamiento era: llevamos 30' o nos faltan 45' para el siguiente refugio. Y aunque nunca sabes exactamente lo que te falta para llegar, puedes hacerte una idea con los tiempos de paso. En nuestro caso utilizamos los que hizo Kike en sus anteriores participaciones. Eso nos fue muy bien para regular el esfuerzo y saber donde podíamos ir más rápido y donde teníamos que regularnos más.

Subiendo al refugio de Amitges
Las paradas eran importantes, había que recuperar fuerzas, pero no podíamos parar mucho porque con tantos refugios al final pierdes mucho tiempo. Parábamos entre 4' y 6' como mucho, tiempo que pasaba volando. Era lo justo para beber, comer algo, sellar el forfait y limpiarnos un poco los pies, llenos de barro de la lluvia del día anterior.

El terreno que te encuentras en tantos kilómetros es muy variable, pero en esta travesía, sobre todo te encuentras piedras, pequeñas, medianas, grandes y muy grandes. Siempre estás rodeado de ellas. Y hay que tener mucho ojo cuando vas por encima por que un movimiento en falso puede ser fatal para los tobillos. A veces son piedras en las que te puedes apoyar bien, pero a veces son pequeñas o están afiladas y hay que ir de puntas. La concentración también es importante aquí, y una zapatilla con buen agarre también. Las mías estaban un poco gastadas y alguna que otra caída sufrí por poner el pie en rocas resbaladizas por la humedad y el agua de los riachuelos.

Durante las 15h hubo momentos de todo tipo, risas, silencio, cansancio, sufrimiento, dolor, alegría, vistas impresionantes, incluso tiempo para hacer alguna foto. Gran parte del éxito ha estado en la alimentación

 El perfil completo del recorrido es de armas tomar:
Nuestros tiempos de paso fueron:
De Restanca a Ventosa i Calvell: 1h 27' De noche (Descanso: 4:32)
De Ventosa i Calvell a Estany Llong: 2h 14' (Descanso: 3:59)
De Estany Llong a Colomina: 2h 06' (Descanso: 7:47)
De Colomina a J.M. Blanc: 1h 35' (Descanso: 8:44)
De J.M. Blanc a E. Mallafré: 1h47' (Descanso: 6:04)
De E. Mallafré a Amitges: 53' (Descanso: 6:40)
De Amitges a Saboredo: 1h 04' (Descanso: 5:47)
De Saboredo a Colomers: 1h 14' (Descanso: 4:08)
De Colomers a Restanca: 1h 53'

Kike y Jordi

La verdad es que no podía haber elegido a mejores compañeros de ruta. En tantas horas hay que llevarse muy bien para aguantar los malos momentos, para saberse animar y para coger el mando en algún momento si hace falta. Y sobre todo hay que estar seguro que si pasa algo ellos responderán y estarán para lo que haga falta. Pero lo más importante, es que son mis amigos, y sin ellos no lo hubiera conseguido. ¿Y que hay mejor que hacer una locura con amigos? Por eso les doy las gracias, han cargado conmigo durante 62 km. Yo era el más inexperto en ese terreno y eso me provocaba nervios. Que gracias a sus consejos no han podido conmigo.

Yo, Kike, Gerard (También participó, 13h50') y Jordi.
Una cerveza bien fría para celebrarlo
Los nueves refugios de que consta la ruta de Carros de Foc (en el orden que los hicimos), son:

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